Hoy es
           

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     




ESTADÍSTICAS MORTALES EN SALUD

Por Pedro Armando Rosario Ubarnes. Mayo 12th, 2008

Desde principios del gobierno del señor Toledo, vengo escuchando aquello lo del crecimiento económico, que nos pudrimos en plata y que todos, en el extranjero, nos admiran.
Vaya, pues, eso no lo siente la gente. Y no lo siente porque, sencillamente, no hay una justa redistribución de la riqueza. Cosa que se refleja en campos como el de la salud. Sector cuyo sistema –si acaso tiene alguno– está al borde del colapso. Aunque, francamente, es un milagro que no haya colapsado. Porque nuestro país, en el año 2004, invirtió en él, apenas, el 4.1% del Producto Bruto Interno (PBI) y el gasto per capita fue de 235.4 dólares americanos. Así lo dice la
OMS.

pbi5.jpg

pbizoom.jpg

oms1.jpg

omszoom.jpg

¿Y el 2005, 2006, 2007 y 2008?
Lamentablemente, la Organización Mundial de la Salud, tiene sus cifras actualizadas sólo hasta el 2004. Pero para saber cómo anda la cosa, y para ver si el monto invertido en salud, por parte del estado, ha aumentado, se mantiene igual, o a desminuido, basta, pues, con ver cómo están los hospitales –que más parecen mataderos– en lo que se refiere a infraestructura y equipamiento. Sería bueno, también, chequear, un poco, cómo van los sueldos de los médicos; los más bajos de Latinoamérica.
Entonces. Pregunto yo ¿ha subido el monto que el estado invierte en salud o ha disminuido? La respuesta es evidente.

SAN MARCOS PIERDE TERRENO

Por Cesar Hildedrandt. Diario LA PRIMERA. Mayo 10th, 2008

Como todo está en venta y todo “se pone en valor”, entonces va el rector de San Marcos –un ­anónimo labrado a lo largo de muchos años de impecable mediocridad– y le vende 28,000 metros cuadrados de universidad al jefe de la banda del SAT, que son esos que te asaltan con su robótica armada en Matusita, y un día, claro, los estudiantes se encuentran con agrimensores que pesan jardines y hombres con teodolitos que calculan los próximos cementos y volquetes que cargan arena y la evacúan en deposiciones de chirrido y tolva.
Entonces los estudiantes arman la bronca y el jefe de la banda del SAT, que también es el alcalde de Lima en sus ratos libres, ya no contesta el teléfono, igual que el rector que hizo el raro negocio, y en eso es que llega la policía (que embarra el general Salazar y despilfarra Luis Alva Castro, que es nuestro Javier Bardem haciendo de ministro del Interior de Macondo).
Y se arma la gorda, se vuelve a la edad de piedra, y hay policías contusos, estudiantes apaleados y dirigentes estudiantiles cazados en plena actividad y en pleno claustro, que en estos días apristas se respeta tanto como Martin Rivas respetaba el claustro de La Cantuta.
¿Pero por qué marrana idea un rector sanmarquino vende 28,000 metros cuadrados de un bien que no le pertenece? ¿Por qué el jefe de la banda del SAT, y alcalde cuando no está aceitando a sus “Arturitos” que ponen papeletas, incita ese comercio?
Muy sencillo: porque todo está en venta y hay que estar a la moda. Fenicia ha regresado y su flota ha anclado en el Callao. Y si entras a un bazar de esos que propone el Apra berlusconiada, lo primero que te ofrecen es una encuesta de la Universidad de Lima, con loreada de Benavente como yapa.
Se vende la selva con pájaros y lluvia, se vende el periodista hablando en oro, el puerto de Paita con su luna famosa, el muelle norte a plazos, y al contado los Wong que se vendían, a precio de remate el recurso de amparo, se vende la neblina de Huancabamba, a los chinos les vendemos las décadas que vienen, a los norteamericanos les vendemos nuestra partida de defunción como país-nación, al Vaticano la Caverna le vende la franquicia del miedo, la reventa se vende, se vende PPK que ya no debería andar de señora ofrecida (por las várices), los aires de los edificios se venden a Nextel, se vende la carretera que está por hacerse, se vende lo que Romero quiera, lo que los Wiese falsearon en Azángaro lo compró Toledo (que compraba sus diablos azules en Palacio), los denuestos se compran en la tele, Althaus vende somníferos hablados (un día podría morir de una sobredosis de sí mismo), los chilenos se han comprado seis Tarapacás, ocho Aricas y cuatro Antofagastas con su Evo incluido, el orgullo está con un letrero de alquiler-venta, el fujimorismo vende cadáveres que Raffo ha mejorado a imagen y semejanza, se vende padres viejos por la herencia, las sinagogas ya fueron compradas, Jauja ha vuelto pero para revenderse, la Segunda Guerra del Pacífico ya se vendió antes de perderse, el cielo es un milhojas que Rodríguez Larraín ya se tragó, “El Comercio” se ha comprado a sí mismo, el ­Apra vende el menaje de Haya, los comunistas se han privatizado, Tula Rodríguez se ha tercerizado, las oscuras golondrinas han visto vendidos sus balcones, García vendió a pagar en dos partes su memoria, Garrido Lecca se vende en 3D y hasta el mismo acto de vender ya es una venta (que lo diga Salmón con su “Peru Now”, que es como gritar que ahora o nunca salimos de la mercadería).
Eso es “poner en valor”, que es como los huachafos llaman al sencillo acto de vender. Y yo digo, humildemente, que “hay que poner en valor” a la Caverna y rematarla en las páginas de “Relax” de ese diario que es tan servicial que hasta sirve a las putas cuando ellas pagan (lo que es una prostitución a la inversa, como las subastas de Alva Castro). Porque si el Perú es un viejo almacén, como en el tango, y el perro del hortelano ya no es un obstáculo, ¿qué esperamos para limpiar el trastero? Pongamos “en valor” el Congreso y se lo colocamos a precio de ganga a alguna laguna de oxidación privatizada. Pongamos “en valor” el miedo, la hipocresía, la codicia, la insolidaridad, el racismo y otra vez el miedo y de nuevo el racismo y les juro que nos convertimos en potencia mundial.

LOS CABEZAZOS DE BARRICK

Por Pedro Armando Rosario Ubarnes. Mayo 9th, 2008

Ésta es otra noticia que tampoco ha sido publicada por ninguno de los grandes medios de prensa, pues con la minería –“símbolo del desarrollo del país”– es mejor no meterse.
Resulta pues, que Magín Berrospi, un ingeniero peruano, descubrió un importante yacimiento minero. La falta de capital le impidió invertir en él. Hecho por el cual decidió buscar socios capitalistas. Siendo éstos, quienes con el pasar de los años y tras algunas circunstancias especiales –como el fallecimiento del mismo Berrospi–, se apropiarían de la mina que descubrió el ingeniero peruano.
Con más detalles y mayores precisiones, el diario “La Primera” narra esta historia.

Meterse con Barrick es peligroso

A Magín Berrospi deberían haberle construido un monumento como uno de los pioneros del boom minero del Perú actual. Pero en vez de ello sus descendientes están sometidos a un kafkiano proceso que intenta llevarlos a la cárcel como falsificadores.
Los que sostienen que el Perú no sirve más que como territorio minero y que aquí la ley debe ser la de la mina, deberían detenerse un momento a revisar el caso de la familia Berrospi. Eran los años 80, cuando el ingeniero de minas Magín Berrospi exploró diversas zonas de la sierra del Perú y encontró algunas importantes vetas de metal. Eran tiempos de crisis y el investigador tenía muy poco capital propio, pero así y todo se embarcó en varios proyectos de mediano tamaño, hasta que descubrió lo que parecía la justificación de todos sus esfuerzos, un enorme yacimiento de oro en la cordillera negra del departamento de Ancash.
Los primeros estudios indicaban que se trataba de una reserva muy grande y de mucho valor, pero para explotarla se requería un socio importante que fuera capaz de poner un fuerte capital y compartir la gestión y las ganancias. Así fue que Magín Berrospi recurrió a su amigo el Ing. Velásquez que lo puso en contacto con David Lowell, representante de Acuarios Minera Exploradora SRL que aseguró contar con el dinero para sacar adelante el proyecto. Era mediados de 1993 y la mina que estaba a punto de inaugurarse era la que hoy conocemos como Pierina, la segunda reserva de oro del Perú con una riqueza de más de 8,000 millones de dólares bajo tierra, a los actuales precios del metal dorado.
La sociedad Berrospi-Lowell, pareció inicialmente proporcional al esfuerzo de cada uno: 59% para el socio capitalista, Minera Acuario; 40% para Berrospi, el socio descubridor del mineral y 1% para Velásquez que conectó a las partes. Todos felices. En febrero de 1994 se forma así Minera Yanamina, la empresa que materializaría la sociedad. Pero entonces apareció el primer obstáculo cuando los Registros Públicos demoraron la inscripción y para apurar el inicio de la explotación se empezó a trabajar bajo el nombre de Acuarios Minera.
No tardó mucho para que Lowell descubriera que estaba ante un tesoro que desbordaba su imaginación. Entonces, en 1996, enterado que Berrospi estaba afectado de cáncer terminal, decide en secreto vender los derechos sobre la mina como si fueran totalmente suyos a una empresa de la gran minería internacional: Barrick Gold Corporation, en una suma de 850 millones de dólares, que sería parte de una gran controversia nacional porque se pactó en Canadá evadiendo pagos de impuestos y de canon para el país y la región. Berrospi murió un tiempo después, viendo cómo su descubrimiento era materia de un reparto entre extranjeros, pero todavía no había ocurrido lo peor.  

barrick.JPG

¡Falsificación!!

En 1998, los deudos de Magín Berrospi, teniendo en su poder los documentos sucritos con Acuarios que prueban los derechos del descubridor de Pierina, solicitan a la Universidad Católica que auspicie una conciliación para que la empresa canadiense los reconozca y plantee alguna forma de resarcirlos del despojo. Pero en respuesta a esa solicitud, Barrick que no fue la que contrató originalmente con Berrospi, establece una demanda por falsificación en contra de su viuda y sus hijos, acusándolos de haber inventado el documento del contrato, e introducido la firma del gerente de Acuario, Luís Montoya, cuando éste ya no ejercía el cargo. Para probar esa acusación presentan el informe de peritos grafotécnicos de la policía que a la vista de fotocopias simples definieron que Montoya firmó varios años después de 1994, cuando ya no tenía poderes para hacerlo.
Esta imposible “pericia” –imposible pues la pericia tiene que realizarse sobre documentos originales, no en fotocopias– le costó a Barrick 10 mil dólares por policía, cómo ha sido probado en tribunales a través del diálogo grabado con el capitán Santibáñez y el mayor Zárate, de la división de criminalística de la PNP; pero no se sabe el precio que se pagó para que una fiscal y dos juezas dieran trámite acelerado a una denuncia sin pies ni cabeza, acusando a su viuda de los peores delitos: falsificación de documentos, contra la fe pública, contra la administración de justicia, asociación ilícita, etc., para bloquear de esa manera sus reclamos.

Jueza fotocopista

Como si fuera que cuando hay de por medio grandes intereses no es preciso ni guardar las formas, los partes policiales, el informe fiscal y la instrucción de la jueza suplente que abrió el caso son copias repetidas de la demanda de Barrick. Este es un hecho escandaloso que parece no haber escandalizado a la OCMA, que tiene conocimiento del caso.
Algunos ejemplos de la gruesa manipulación de la justicia son los siguientes:
Versión Barrick: “han aparecido recién en la actualidad por primera vez, luego de más de diez años de su alegada existencia, cuyo contenido es absolutamente falso… En este trámite pretende que Minera Barrick Misquichilca en su condición de sucesora de los derechos y obligaciones…”
Versión de la juez: “han aparecido recién en la actualidad por primera vez, luego de más de diez años de su alegada existencia, cuyo contenido es absolutamente falso… En este trámite pretende que Minera Barrick Misquichilca en su condición de sucesora de los derechos y obligaciones…”
Pero hay más, la segunda jueza que reemplazó a la copiona reclamó a otros juzgados la denuncia contra los peritos policiales coimeados, tan sólo para trasladar la información a la empresa minera, para fortalecer su defensa. Por todos los caminos la trasnacional impuso sus objetivos y fraguó un proceso para no cumplir con resarcir el despojo que había sufrido el ingeniero minero.
No hay ninguna duda que Barrick sabe que no es ni por Lowell, ni por Acuario, que existe Pierina, que los está llenando de dinero. La bárbara manera como han enfrentado a los deudos de Berrospi es una demostración de cómo les pesa la conciencia. Pero cuando se pruebe quién fue el descubridor de la mina y qué fue lo que realmente acordó con Acuario, y cómo es que Barrick trató de impedir que sus herederos ejercieran sus derechos, ¿cómo quedarán estos poderosos señores de las minas?

La controversia de impuestos

En agosto de 1996 Barrick compró en la bolsa de valores de Canadá las acciones de Arequipa Resources (empresa de David Lowell) que aparecía como propietaria de Acuarios Minera y Exploradora SRL, empresa peruana titular Mina Pierina. El precio total que se pagó fue de US 850.00. En el Perú la empresa Barrick Misquichilca S.A. filial de la canadiense, se fusionó con Acuarios Minera y revaluaron la concesión, con el subterfugio que permitió Fujimori, logrando evitar pagar al Estado la suma de US 141 millones de dólares. Barrick fue ayudada por autoridades y congresistas de la misma forma en que lo han hecho jueces, fiscales y policías. Hasta hoy no ha pagado impuestos.

Posdata: Y decirte a ti, mi estimada Melissa (Patiño), que lo que te ha pasado no te haga débil. Al contrario. Que te fortalezca. Que te permita seguir en tu lucha, que es, al fin y al cabo, la lucha de todos, salvo por algunos traidores, que piensan que siendo sobones, ya comparten el poder de sus patrones.
Créeme, no habría yo, tenido mayor placer que acompañarte en aquella marcha, por las calles de Quito, mostrando mi descontento y profundo rechazo al imperialismo norteamericano. Ojala algún día lo podamos hablar. De esto y de la poesía; símbolo máximo de la expresión humana. Poesía que muchos dicen entender –porque es lo políticamente correcto– pero en realidad ignoran. Tratan de mostrar su intelecto diciendo que “tal” escribió “cual cosa” para representar “aquello”. Sin darse cuenta que al escribir poesía, uno no piensa en representaciones, sencillamente, la mano redacta lo que el alma grita. Pero ya ni hablar de esto, para qué, si no lo entenderían.

Encuentrenos en:

Peru Blogs Blogalaxia Mi WebRank Directorio de Blogs de Venezuela BlogsPeru.com
directorio de weblogs. bitadir
Blogs Dominicanos

Usted es nuestro visitante número:

anuncios